Anaya vendió nave en 54 mdp y compró otro lote a Barreiro… el mismo día

Fuente: La Razón




El 25 de agosto de 2016 la empresa del panista recibió fondos de una firma fantasma de Manuel Barreiro por la bodega y adquirió el otro terreno en 23.5 mdp, revelan escrituras

Por Eunice O. Albarrá

El mismo día en que Ricardo Anaya vendió su lote comercial del parque industrial en Querétaro a la empresa fantasma de Manuel Barreiro —hoy prófugo de la justicia en Canadá —, compró otro terreno en 23 millones 533 mil 656.86 pesos en el propio Park Development, del que Barreiro es la máxima autoridad.

De acuerdo con la escritura pública 61 mil 176, en poder de La Razón, Juniserra, empresa del candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, realizó la transacción el 25 de agosto del 2016, fecha en que vendió en 54 millones de pesos el controvertido lote que lo mantiene en la mira de las autoridades federales por la presunta comisión del delito de lavado de dinero.

Ubicado en el número 22 del parque industrial Innovación Querétaro, en la colonia La Machorra, del municipio El Márques, con clave catastral 110303503031024, el avalúo original de este terreno baldío aparece marcado por 22 mil 409 metros cuadrados y con un costo fiscal de 24 millones 650 mil 128.47 pesos.

  • El Dato: El 26 de febrero pasado, cuando se difundió que Anaya asistió a la boda de Manuel Barreiro en 2005, éste dijo que fue a invitación de Álvaro Ugalde.

Sin embargo, en el contrato de compra-venta, Anaya Cortés adquirió una propiedad con tres mil metros cuadrados menos, es decir, de 19 mil 573.671 metros cuadrados.

Otra característica del terreno es que, cuando el expresidente del Partido Acción Nacional (PAN) lo adquiere, éste ya estaba hipotecado en el Banco del Bajío desde el 17 de diciembre de 2015, es decir, ocho meses antes de dicha transacción.

La escritura pública está acreditada por la titular de la Notaría Pública número 31 de la entidad queretana, Estela de la Luz Gallegos Barredo, quien también fungió como autoridad notarial de la compra del lote de 54 millones de pesos, en la creación de la empresa fantasma Manhattan Master Plan Development y en la creación de la Fundación Más Humanismo, propiedad del panista.

En el documento aparece como representante legal de Juniserra Donino Ángel Martínez Diez, suegro de Ricardo Anaya y copropietario de la empresa. Allí se precisa que el día de la compra-venta de este nuevo inmueble, el panista pagó un anticipo de 289 mil 310 dólares, equivalentes, según el tipo de cambio en ese momento, a cinco millones 351 mil 396 pesos.

El resto, equivalente a un millón 125 mil 475.32 dólares, se los pagó el panista a Barreiro en los siguientes 120 días, mismo periodo que el vendedor tenía de plazo para pagar la hipoteca a la que estaba atado.

En la escritura de sólo cuatro fojas útiles y proporcionada por el Registro Público de la Propiedad de la capital queretana, aparece de nueva cuenta el nombre de Manuel Barreiro Castañeda, quien acredita el cargo de “Presidente del Consejo de Gerentes” del parque industrial referido.

Entre las atribuciones que señala para el empresario como máxima autoridad de Park Development es que tiene el “poder general para pleitos y cobranzas, con todas las facultades generales y aún las especiales que conforme a la ley requieran…”.

Incluso, tanto Martínez Diez, suegro de Anaya, que se acredita como el comprador, como el vendedor del parque, firman un artículo transitorio en el que están de acuerdo en que la administración de esa sociedad sea confiada al Consejo de Gerentes del que Barreiro Castañeda es la cabeza.

Además, en todo este entramado reaparece en diversas ocasiones otro socio cercano a Ricardo Anaya: se trata de Ernesto de la Guardia, dueño de la empresa DG Diseños y Construcciones, quien construyó el lote de los 54 millones de pesos, así como el edificio por el que fue creado la Fundación Más Humanismo, que supuestamente sería sede del PAN en Querétaro y sólo sirvió para lograr una ganancia de 7.8 millones de pesos.

Actualmente, en este terreno que compró Anaya Cortés en 23.4 millones de pesos también construye la empresa de Ernesto de la Guardia.

BARREIRO Y ANAYA, lIGADOS DESDE 2008. Aunque Ricardo Anaya ha repetido en innumerables ocasiones que no tuvo relación comercial directa con Manuel Barreiro y que solamente lo conoce porque es un “empresario conocido” en Querétaro, documentos en poder de La Razón acreditan que desde el año 2008 cerraron negocios en los que ambos tuvieron injerencia.

La cadena inicia desde que el hoy candidato de la coalición conformada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano era secretario particular del entonces gobernador panista de Querétaro Francisco Garrido Patrón, cuando al hoy candidato presidencial se le conocía como el “súper secretario” por las facultades que le fueron otorgadas. Ahí, Anaya empleaba como Jefe de la Unidad Administrativa a Álvaro Ugalde, cuñado de Barreiro Castañeda.

Fue el 19 de octubre de 2007 cuando el gobierno estatal publicó un decreto en el que se autorizó enajenar una fracción del predio La Machorra. Sólo cuatro meses después, el 25 de febrero de 2008, la empresa Tayson S.A de C.V, en la que aparece como representante legal Manuel Barreiro, compra todo el predio La Machorra en 111 millones 493 mil pesos y crea 110 lotes.

Un año después, el 21 de septiembre del 2009, Tayson S.A de C.V, es decir, Manuel Barreiro, quien actualmente se encuentra amparado en Canadá para no venir a México para rendir su declaración por estos señalamientos, se vendió así mismo, o sea, a Park Development, 50 lotes del predio mencionado por 137 millones 500 mil pesos, según se establece en la escritura pública 30 mil 772.

La participación activa de la empresa de Ricardo Anaya llega hasta el año 2014, al comprar en 10 millones 717 mil pesos el lote 82 del Parque del que Barreiro es la máxima autoridad. Y a quien después de múltiples operaciones en paraísos fiscales, le vendió un lote comercial en 54 millones de pesos.

Apenas el viernes pasado, Ricardo Anaya fue cuestionado nuevamente por el tema del lavado de dinero en la Convención de Banqueros en Acapulco, Guerrero, donde admitió: “La manera en la que se fondeó la persona que a mí me compró, es complejísima”.