Hacen debate fluido

Fuente: La Razón




Los candidatos juegan sus últimas cartas a 19 días de la elección; discuten educación, ciencia, pobreza, crecimiento económico...

Por María Cabadas

Convencer al electorado a través de sus propuestas fue el principal objetivo en el tercer y último debate de los abanderados presidenciales de las coaliciones Todos por México, Por México al Frente y Juntos Haremos Historia, José Antonio Meade, Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador, respectivamente, y del independiente Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco.

En esta ocasión, aunque predominaron las propuestas de los candidatos en un debate fluido de casi dos horas, no faltaron los ataques que, por momentos, le quitaron la sonrisa a López Obrador.

Y es que Meade atajó al morenista cuando fue cuestionado por Anaya sobre el caso Odebretch, al señalar que “el socio de Odebretch en México es familiar de (Javier) Jiménez Espriú, a quien Andrés Manuel ha propuesto como su secretario de Comunicaciones y Transportes”.

Anaya se mantuvo en su estrategia de acusar al PRI y a Morena de haber llegado a un acuerdo para dejar pasar los casos de corrupción de este sexenio, lo que fue rechazado por el tabasqueño. Además, volvió a comprometerse a procesar a quien haya incurrido en actos de corrupción, durante este sexenio.

El panista pidió al tabasqueño responder “sin chistes y sin payasadas”, si durante su gobierno en la Ciudad de México entregó a José María Rioboó contratos de manera directa por más de 170 millones de pesos. El tres veces aspirante al Ejecutivo federal guardó silencio.

Al igual que en el segundo debate, El Bronco fue el que le quitó solemnidad al encuentro, cuando le pidió a López Obrador que le diera un beso a Ricardo Anaya.

“Me divierto con ustedes. Ahora dale un beso caón, ¡ándale, pues. Dale un beso! México necesita de la unidad de todos, no de los pleitos”, dijo el neoleonés, quien en el segundo debate rumbo a la Presidencia de la República se comprometió a “mochar” la mano a los corruptos y ladrones.

Meade, por su parte, en pleno debate mostró una película titulada La gran depresión 2018-2024, en cuya portada luce López Obrador con un gran sobrero de flores amarillas.

“Esta película habla sobre la gran depresión en México de 2018 a 2024. Esta película sólo la va a ver Andrés, que va a tener mucho tiempo en su rancho terminando esta elección”, dijo el abanderado del PRI, PVEM y Nueva Alianza poco después de hablar sobre seguridad social.

Anaya tampoco perdió oportunidad de atacar al puntero en las encuestas con su estrategia de construir refinerías para abaratar el costo de la gasolina: “construir una refinería es un absoluto disparate: para cuando se terminen de construir las refinerías que propone López Obrador iniciará el declive del uso de combustibles. México tiene que transitar hacia el uso de energías limpias y renovables”, señaló el político de 39 años de edad.

En sus propuestas de crecimiento económico, Meade planteó estancias y guarderías de tiempo completo, con alimentación para los menores; así como becas para las mujeres a fin de que regresen a la escuela. Propuso cerrar las brechas entre hombres y mujeres para llegar a una igualdad en lo social, laboral y económico.

Resaltó que cuando el morenista fue Jefe del Gobierno capitalino se generaron menos empleos.

“Andrés Manuel fue Jefe de Gobierno de la ciudad. Justo antes de que él llegara, en la Ciudad de México se generaban más o menos 7 mil empleos; con Rosario Robles, con Alejandro Encinas, se generaban casi 11 mil empleos y cuando él fue Jefe de Gobierno se generaban solamente 226. Eso quiere decir que lo único que sabe Andrés Manuel es destruir empleos”, señaló Meade.

En el tema educativo, Meade, Anaya y El Bronco consideraron que la Reforma Educativa, una de las más importantes de esta administración, debe prevalecer para garantizar una educación de calidad a los estudiantes de educación básica.

Sin embargo, López Obrador se mantuvo firme en la idea de cancelar todas las trasformaciones educativas, manejando el mismo discurso de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

“Lo que se aprobó tiene que ver con una reforma laboral. Su mecanismo, una represión, está dedicada a afectar a los maestros y tiene una vocación neoliberal privatizadora, recoge lo que nos recomiendan desde el extranjero…Yo estoy en contra de la mal llamada Reforma Educativa porque es parte de las reformas estructurales y no resuelve el problema del atraso educativo”, comentó el morenista, quien en dos ocasiones ha firmado acuerdos con la Coordinadora para suspender esa reforma.

El aspirante puntero afirmó que se pondrán de acuerdo con maestros y padres de familia para hacer un nuevo programa.

Al respecto, Meade dijo que la cancelación de la Reforma Educativa implica echar a la borda programas de aprendizaje de inglés.

“Haremos equipo por tus hijos. No lo pongas cerca de la educación”, indicó el candidato en referencia a la propuesta del tabasqueño.

Sobre este punto, Anaya también le cuestionó a Obrador sobre el cambio que propone. “¿Tu cambio es tu pacto con Elba Esther?, ¿con Manuel Bartlett?”, le cuestionó al morenista.

Expresó que de ganar los comicios federales del 1 de julio impulsará cambios en la Reforma Educativa porque se invierte más del tripe en evaluar a los maestros que en su capacitación.

“Cancelar la reforma, como propone Andrés Manuel López Obrador, implicaría permitir que se vendan plazas, que se hereden las plazas, que los ascensos se den para aquellos que asisten a marchas, a plantones, pero también lo digo con toda claridad, ¿por qué se ha implementado mal la reforma. Debe mejorar la educación, no castigar a los maestros”, Y ofreció: “Internet gratis en oficinas públicas, plazas, jardines, hospitales y escuelas. Que los estudiantes de preparatoria y universidad cuenten con una tableta”.

López Obrador rechazó que su propuesta esté ligada a sus vínculos con la CNTE: “Esto tiene que ver con todas las expresiones, la CNTE, el SNTE, con todos los maestros. Yo estoy en contra de la reforma porque no obedece a nuestra realidad y no responde al problema del atraso educativo”, indicó.

Aprovechó además para responder a Anaya al señalar que “el único que vende plazas es el secretario de Educación y es de ustedes, de la mafia del poder. Él vendió la Plaza de Toros cuando fue gobernador de Aguascalientes. Los maestros no venden plazas”, reviró.

E insistió en la necesidad de fortalecer el mercado interno, no apostar a la política económica exterior. Apoyar al campo y producir lo que consumimos. “No habría necesidad de aumentar impuestos. Tampoco habrían aumento a la gasolina”.

Los cuatro candidatos proclaman su victoria

A la salida del Gran Museo Maya, los presidenciables se declararon victoriosos del encuentro al que calificaron como de confrontación de ideas y propuestas, y siguieron el festejo con sus familias, equipos de trabajo y simpatizantes que se dieron cita en Mérida, Yucatán.

López Obrador afirmó: “nos fue muy bien y salimos airosos”, y recordó que continuará su gira por el país. Acompañado de su esposa, dejó el traje para salir como entró, portando una guayabera.

José Antonio Meade se reunió con sus seguidores y, entre banderas, globos, trompetas y cartelones de apoyo, se dijo confiado en que la ciudadanía sabrá con claridad por quién votar. También salió con su esposa y con el presidente del tricolor, René Juárez, quien le levantó la mano.

Por su parte, entre gritos de “¡Presidente!”, Ricardo Anaya se encontró con sus seguidores y dijo que el próximo 1 de julio festejarán la victoria, no sólo de la Presidencia, sino la gubernatura de Yucatán.

En tanto, Jaime Rodríguez, El Bronco, afirmó que sus tres oponentes se sacaron los trapitos al sol y demostraron lo que mejor traen en sus mentes y en sus perversidades.

Con información de Laura Arana, Antonio López, Jorge Butrón y Fernando Nava