Profunda transición democrática / Manuel Bartlett

Fuente: El Universal




El presidente Peña, el 2 de julio, dijo: “…me comuniqué con el ganador
de la elección presidencial para… asegurarle que él y su equipo de
trabajo contaran con el apoyo del gobierno de la República para realizar una transición ordenada y eficiente”.

Andrés Manuel López Obrador
complementó en el Zócalo: “…nos vamos a reunir para ponernos de acuerdo
de cómo se van a llevar a cabo los cambios… del actual gobierno… la
transición va a ser ordenada”. Posteriormente, AMLO detalló que iniciará
el proceso de transición una vez que el Tribunal Electoral lo nombre
Presidente electo, agradeciendo la postura del Presidente. Suele
considerarse este acto como un proceso administrativo de
entrega-recepción institucional, “a través del cual se rinden cuentas de
los programas, proyectos, acciones, compromisos, información, asuntos,
recursos y situación que guardan las dependencias, órganos
administrativos desconcentrados y entidades de la Administración Pública
Federal, la PGR y las empresas productivas del Estado, al término de la
administración de gobierno”. Para ello, fue publicado un Acuerdo
Presidencial en el Diario Oficial de la Federación, el 6 de julio de
2017, fundamentado en la Ley Orgánica de la Administración Pública
Federal y la Ley General de Responsabilidades Administrativas, “para
establecer las bases generales para la rendición de cuentas y la
entrega-recepción de los asuntos a cargo de los servidores públicos y
los recursos asignados”. El proceso tiene tres instrumentos: 1) Informes
de Rendición de Cuentas de Conclusión de la Administración; 2) relación
de Libros Blancos y Memorias Documentales, con resumen ejecutivo de cada
uno; 3) las Actas Administrativas de entrega-recepción de los servidores
públicos al separarse del cargo. Toda la información deberá remitirse
mediante un sistema informático de la Secretaría responsable, Función
Pública.

La rendición de cuentas tiene su origen en un concepto de negocios
trasladado al gobierno, accountability, traducido como “rendición de
cuentas” del ejercicio del poder, del manejo de los asuntos públicos.
Los politólogos O’Donnell y Przerworski lo introducen como esencia de la
democracia moderna, como parte de los sistemas de control del poder.
Plantean tres tipos de “rendición de cuentas”: Vertical: entre
gobernante y gobernado, en que los ciudadanos ejercen control sobre el
gobierno, al calificar su gestión, aprobándolo o sancionándolo, con el
voto; Horizontal: control mediante mecanismos, procesos, normas,
procedimientos y acciones entre diferentes oficinas de gobierno, desde
un control rutinario hasta sanciones penales; y Societal: la demanda
ciudadana, mediante acciones como movilizaciones, protestas, denuncias
en medios de comunicación. Otros autores plantean rendición de cuentas
diagonal y transversal, donde participan gobierno y agrupaciones
sociales. O´Donnell afirma que: “la efectividad del Estado de Derecho
obliga certeza y rendición de cuentas... Esto supone la existencia de un
sistema legal… democrático… que establece redes de responsabilidad y
rendición de cuentas que implican que todos los agentes, privados y
públicos, incluyendo los cargos más altos del régimen, estén sujetos a
controles apropiados y legalmente establecidos sobre la legalidad de sus
actos”; para Habermas, ésta es la esencia de las democracias contemporáneas.

El Acuerdo Presidencial que regulará esta rendición de cuentas obliga
entregar “el resultado de los programas, proyectos, estrategias y
aspectos relevantes prioritarios; y los principales logros alcanzados”.
El proceso que viene, debe ir más allá de una entrega-recepción
ordinaria; el triunfo total de Morena fue una rendición de cuentas
vertical no sólo al gobierno saliente, sino la reprobación del modelo,
proyecto y programas de los últimos treinta años. La rendición de
cuentas horizontal al gobierno entrante implica, más allá del análisis
contable y administrativo, precisamente el análisis de la explicación,
no sólo de las funciones, sino de la operación y resultados, modelo que
ha sido masivamente reprobado.

Senador de la República